martes, 3 de enero de 2012

CARTA AL JEFE DEL SENIAT


Muy abrumado señor: aunque no tengo el honor de conocerlo personal-mente, debo molestar su atención por algunas cosas que nos están haciendo quedar muy mal ante los ojos de muchas personas.  Y recurro a usted porque, según mi compadre Hugo, ahora, con la llegada de los oficiales del Ejército a las aduanas, éstas sí que se van a componer.

Usted se estará preguntando quién soy yo para tomarme el atrevimiento de importunar su apretada agenda.  Pues referencias mías —y espero que no las vaya a dar malas— puede pedírselas a su hermano, el que apodan “El Técnico”; quien me conoce bien, porque a ambos nos “rasparon el coco” el mismo día, cuando entramos a las Fuerzas Armadas.  Además, fueron muchas las “lisas” que nos tomamos él y yo en un localcito que quedaba en la planta baja de la Torre Norte del Centro Simón Bolívar, cuando esas bichas costaban real y medio y le ponían a uno, de ñapa, un platico de pasapalos.  Y usted sabe cuán bien se conoce las personas cuando se miran a través de la ambarina substancia.  Pero, me estoy extendiendo mucho; así que permítame entrar en materia.

Tengo en mi mano la forma del SENIAT que debe ser llenada por todos quienes ingresen a Venezuela a través de una aduana marítima, aérea, o terrestre.  Me refiero a la “C-82”.  Ya desde su mismo comienzo uno observa errores de lenguaje (en español e inglés) que nos hacen quedar muy mal parados.  Comienzo por el nombre oficial: “Declaración de Aduanas para Equipaje”.  Ese nombre es un galimatías; uno no declara la aduana para el equipaje, sino lo contrario.  Ordene que le pongan, como debe ser, “Declaración de Equipaje para Aduanas”.

Y si fuera sólo eso.  Pero es que el traductor que empleó el SENIAT debe ser el mismo que hace años tradujo —para un hotel muy reconocido— unas instrucciones para bañarse en la piscina.  En ellas se exigía que, antes de zambullirse, los usuarios se dieran una ducha.  Lo cual está muy bien.  El problema es que tradujo “ducha” como “douche”, que en inglés es una cosa que sólo se pueden hacer las señoras y en la cual el agua no cae en gotas de arriba hacia abajo —sino en chorro y en contra de la gravedad— y lleva vinagre (o alumbre, por exigencias de algunos maridos).  Pero estoy fuera de perol.  Lo que quería señalar es que, mientras en español la forma debe ser llenada por el “jefe de la familia”, en inglés tal cosa debe ser hecha por el responsible family member”; que no quiere decir lo mismo y que insulta a los demás miembros de la familia, a quienes se les reputa, tácitamente, de “irresponsables”.  ¿No hubiera sido más apegado al texto original poner: “the head of the family”?

Al comienzo se explica que hay que llenar una sola forma cuando se viaja con “cónyuge, ascendentes y descendentes directos”.  Así, mi querido coronel, sin las íes que exigen los académicos cuando a ancestros y a vástagos se refiere uno.  Y otra cosa: lo de “directos” está de más.  No importa lo que le digan sus abogados; en castellano correcto sólo se es “ascendiente”, o “descendiente”, en la rama directa.  Lo que pasa es que se confunden con “parentesco”.

Pero si eso es por la parte delantera, el reverso es más descacharrante aún.  Comienza con un horrible gerundio donde debería estar un verbo en indicativo: Do you bringing?  Una de dos: o pone Are you bringing?, o usa: Do you bring?  Pero regresemos nuestro idioma.  En ese mismo párrafo se nos pregunta si traemos: “armas, municiones y explosivos”; con esa “y” conjuntiva que le permitiría a cualquier terrorista pasar por la aduana con una ametralladora llena de balas sin que pueda ser detenido, porque el puede alegar que los tacos de dinamita necesarios para hacer ilegal al trío se le quedaron.  ¡Qué distinto si se hubiera usado la “o” disyuntiva!  Resultaría que para traer una sola de esas cosas debería obtenerse autorización previa.

La descripción de los bienes que deben ser declarados lo pone a pensar a uno.  Los que hablan español pueden ingresar “coches para niños”, en plural; los gringos, uno sólo.  Con las máquinas de escribir sucede lo contrario, los de habla inglesa pueden traer varias; nosotros, una.  Al principio me lo expliqué diciendo: el traductor cree en el determinismo geográfico y se figura que los musiúes son más inteligentes y trabajadores que nosotros y que, por eso, tienen un sólo niño y escriben más.  Estaba pensando mal.  Imagínese que a ellos les permite ingresar un computer solamente, y a nosotros varias computadoras.  ¡El hombre está por el desarrollo de la patria, no jile!

Lo de traducir “artículos de consumo” por “ownership” no me lo explico; pero el juramento final lo atribuyo a ese realismo mágico que está invadiendo (otra invasión más) a Venezuela y por el cual se jura sin jurar (igualito que mi compadre).  Resulta que un español debe jurar que lo que declara es verdad; mientras que un inglés sólo debe “testificar” eso.  En este párrafo los errores ortográficos son más que eso, son horrores.  Comenzando con un herevy que debería ser hereby; continuando con un “I am liables” en el cual el sujeto no concuerda en número con el predicado, y terminando con una admisión del pobre gringo de que él es responsable penal y civilmente ¡por haber declarado la verdad!

Corrija eso, mi coronel, que —para ponerlo en las palabras del ceremonial— Dios, la Patria y todos los que estamos sintiendo pena ajena se lo vamos a agradecer...

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